El mes de febrero lo dedico a la literatura infantil y juvenil, por eso, si pensamos en un escritor de este género que destaca sobre todos, ese es sin duda el autor de la colección «Los Futbolísimos» o «Los Forasteros Del Tiempo».

Para mí, ha sido una suerte compartir un ratito de charla literaria con este escritor a quien admiro y a quien agradezco siempre su disposición, pues no es la primera vez que visita el blog. Con motivo del Día del Libro esto nos contó.

Por supuesto, me encantaría ser original y poder preguntarle eso que nunca ha dicho, pero tantas son las entrevistas que ha concedido que resulta difícil, aun así, lo intentaré.

Es guionista, director de cine y también dramaturgo, pero hoy te presento al Roberto Santiago escritor.

¿Quién es Roberto Santiago?

Uy, es una pregunta difícil porque intento descubrir cada día quién soy. Soy un lanzador de historias y me cuesta definirme. La buena literatura es la que lanza preguntas y no respuestas. Te diré que no solo soy escritor, también soy guionista, me dedico al teatro, he hecho cine… Hago cosas muy diferentes y quiero seguir haciéndolas, considero que soy muy osado y eso no me gustaría que cambiara.

¿Dónde escribes habitualmente?

Donde estoy ahora mismo, en el despacho que tengo en mi casa. Este es mi hábitat natural para escribir, un lugar con mucha luz. Aunque la verdad es que puedo escribir en cualquier sitio: el tren, una cafetería… Casi siempre llevo mi portátil y me adapto a cualquier espacio.

De este lugar salen las historias juveniles del momento.

Roberto, tengo una pregunta obligada para poder continuar con la entrevista ¿te gusta el fútbol?

(risas) Me apasiona el fútbol. Claro que me gusta. Yo siempre escribo sobre lo que me apasiona y no podría haber escrito «Los Futbolísimos» si no me gustara.

Entonces, ¿cómo nació la idea de «Los Futbolísimos»?

Muy sencillo, es difícil inventar nada y el fútbol tiene unos ingredientes narrativos maravillosos que nada tienen que ver con la parte elitista que conocemos (el dinero que ganan o el estrellato), mis libros van más allá, pretendo que muestren la otra cara del deporte, yo escribo sobre el fútbol base que además ensalza el valor del compañerismo.

La colección cuenta con tres ingredientes que la vertebran: fútbol, amistad y compañerismo.

Y algo que gusta mucho a los lectores y me han comentado en varias ocasiones es la identificación con los personajes.

La colección de «Los Futbolísimos» engancha. Yo doy fe porque la tengo entera en casa y casi toda firmada, mi hija es una fiel seguidora de tus aventuras. Quiero saber, de verdad que me intriga, ¿cuál es el éxito? ¿Por qué un niño al terminar un libro necesita empezar con el siguiente? Porque te diré que creas necesidad.

Es emocionante. Hay que escribir en lo que se cree porque no existen las fórmulas. Siempre que un escritor escribe algo desea que vaya a tener éxito, pero no se sabe lo que va a pasar, si gustará o no. Lo que sí está claro es que la literatura sale del corazón de los escritores. Yo voy a seguir escribiendo mientras tenga historias que contar. El primer libro de «Los Futbolísimos» nació con la idea de la colección, por eso dejo siempre algo para continuar. Cualquier novela tiene la obligación de conseguir que el lector quiera pasar a la siguiente página, cuando además lo que quiere es pasar al siguiente libro ya es lo más.

En casa somos del Soto Alto.

¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha dado la literatura?

Muchísimas. Cada día doy las gracias por tener la oportunidad de dedicarme a escribir que es lo que más me gusta y ganarme la vida así. Yo hago muchos encuentros en colegios o bibliotecas. El contacto directo me encanta, además los niños son muy sinceros y te dicen tanto lo bueno como lo malo.

Por ejemplo, una vez, se me acercó un niño de unos 8 o 9 años muy elegante para ir al encuentro que hago con ellos y me dijo “señor Roberto Santiago, es un placer conocerle, es usted el mejor escritor de todos los tiempos”.

O cuando los padres y profesores me dicen que un niño que no leía nada se ha enganchado a la lectura gracias a «Los Futbolísimos».

@Robrto_santiago, un escritor que consigue acercar la lectura a los niños. #LosFutbolísimos Clic para tuitear

Está claro que eres a los niños lo que Reverte a los adultos, su escritor estrella. ¿Podríamos decir que te encuentras más cómodo escribiendo para niños que para adultos?

Bueno, admiro y respeto el trabajo de Arturo Pérez Reverte, pero no lo creo.

Yo adoro escribir, disfruto escribiendo y me considero muy afortunado. Como te decía antes, cada mañana cuando me levanto doy gracias por tener esta suerte.

No podría elegir, la verdad, con «Ana», mi primera novela para adultos disfruté mucho y es una novela muy personal. Y pronto saldrá la segunda.

Y «Los Futbolísimos», solo en España, van ya más de dos millones vendidos.

Así que no podría elegir y tengo la suerte de no tener que hacerlo.

¿Quiénes son tus escritores de referencia?

Pues la lista sería muy larga. Dentro de la literatura infantil, sin duda, la colección de «Los Futbolísimos» no la habría escrito si no hubiera leído a «Los cinco» de Enid Blyton. Y luego «La isla del tesoro» de Stevenson porque sin su lectura probablemente no hubiera sido escritor. Es una de las mejores lecturas de todos los tiempos.

A partir de ahí de todo. Recuerdo el verano que me leí «El señor de los anillos».

De adultos me quedo con «Bartleby el escribiente», un cuento de Melville que presenta una definición muy original del mundo.

De todos los libros que se han escrito, ¿cuál te hubiera gustado escribir?

Cualquiera de los que te he dicho anteriormente me hubiera gustado, pero cada vez que leo «El extranjero» de Camus me da envidia no tener ese talento. Su visión existencialista me marcó.

También me quedo con «Momo» que es una historia que no verbaliza el mensaje que te quiere transmitir, como toda buena historia.

Eres guionista por lo que eso de escribir a varias manos no es una novedad para ti, pero ¿cómo definirías la experiencia de escribir «Bajo el fuego de las balas pensaré en ti» con Santiago García Clairac?

Esta es la historia de un padre y un hijo que se enfrentan en la Guerra Civil y fue una manera de acercar este período histórico a los más jóvenes. Además, Santiago es mi padre, por lo que me pareció interesante la idea de un padre y un hijo escribiendo sobre la historia de otro padre y otro hijo enfrentándose en bandos contrarios. Por el mero hecho de ser mi padre no fue más fácil, ¿eh?

A mí me apasiona escribir a varias manos, en equipo, dejando tu ego a un lado y observar las ideas de otros. Eso sí, lo hago solo con personas a las que respeto y con las que tengo una sintonía parecida.

Hace aproximadamente un año, publiqué un post que se titulaba “Leer es divertido” y un chaval me hizo un comentario que verbaliza de cierta manera la forma de actuar o sentir de nuestros adolescentes. Venía a decir algo así: “Leer no es divertido, sobre todo, cuando tus padres te obligan a leer lo que no te interesa y no te dejan elegir en el colegio. Creo que los mejores pasatiempos son el windsurf, el fútbol o hablar por Instagram”. ¿Qué le dirías a un joven que piensa así?

Primero le diría que tiene toda la razón. Obligar a leer es aburridísimo, pero también le diría que seguro que hay un libro esperando para engancharlo. Además, aprender a leer es aprender a pensar, siempre es mejor tener tus propias ideas. Así que: lee, lee y lee.

Para acabar, dame una exclusiva.

(Risas). Mi novela «Ana» va a ser una serie de televisión. Ya está firmado y será pronto. Es una buena exclusiva.

El test de Sonia

Si fueras un personaje de tus libros serías… Pakete.

Té o café: Té.

¿Qué estás leyendo ahora? «El cazador de aerolitos» de Pepe Maestro.

Tu género favorito de lectura: todos. Leo todo, absolutamente todo. De verdad que no puedo quedarme con uno solo.

Roberto, gracias nuevamente por esta entrevista. Ha sido todo un placer descubrir un poquito no solo al escritor sino también a la persona.

Porque tras esta charla he podido confirmar lo que ya imaginaba; el escritor favorito de mi hija devora todo lo que esté escrito, quizá mientras, como yo, saborea un té. Pero con o sin té, lo que está claro es que tiene unos valores y principios que quedan plasmados en sus libros y llegan a los más jóvenes de la casa con forma de libro, de letras e ilustraciones que consiguen atrapar a los niños en el maravilloso mundo de la lectura.

Además, pronto conseguirá también que los padres nos peguemos a la televisión para disfrutar cada noche de la serie de su novela «Ana». Y es que Roberto Santiago es un escritor familiar, como aquellos programas de la televisión de antaño que conseguían mantener unidas a las familias frente al televisor. Él logra unir a las familias alrededor de sus libros.

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La foto de Roberto es de Nines Mínguez.

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