Hoy me toca reseñar la obra de un autor especial para mí; él es Manolo y su libro, Misterios en Madrid.

Conocí de manera virtual la obra de Manolo allá por el mes de noviembre de 2018 y pronto me cautivó. ¿Por qué? Me encanta el misterio y saboreo cada rincón de Madrid; disfruto conociendo esta ciudad.

Sabes que no soy madrileña, pero cuando vine a vivir a Madrid, su entonces alcalde tenía por lema “Si vienes a Madrid, eres de Madrid” y tan en serio me lo tomé que lo he adoptado como propio.

El destino me tenía preparada una grata sorpresa y en la Feria del Libro de Alcalá de Henares, me encuentro compartiendo caseta con un escritor un tanto diferente. Mira, te muestro una foto.

Con Madriles
Exacto, el protagonista de Misterios en Madrid, Madriles el gato, compartía conmigo la caseta. Ya, lo sé, te estás liando, ¿no era Manolo el autor? Sigue leyendo y te lo explico todo.


Con Manolo, su negro.

Título: Misterios en Madrid
Autor: Manolo García Sanahuja
Editorial: Círculo Rojo
Páginas: 248
ESTRUCTURA
Misterios en Madrid está dividido en 36 capítulos precedidos por un código QR para obtener una mayor información y una foto de cada lugar descrito realizada por el autor.

Todos los títulos son sugerentes y atrayentes para relatar aventuras e historias que sorprenden, divierten y entretienen.
El prólogo es de Manolo García Sanahuja, pero el protagonista indiscutible y narrador de cada historia es el Gato Madriles. Criatura intemporal y cristiana, como él mismo se define, nacido en el año 856.

Sin duda, el personaje no puede ser más oportuno, un gato para hablar de Madrid. Pero es que tiene una doble interpretación; por un lado, el animal es un homenaje a los madrileños, a quienes se les llama gatos, y por otro, son animales cuya fama de listos y sigilosos les precede. Y para poder descubrir la verdad de todos los misterios de la ciudad, se convierten en el personaje protagonista perfecto.
¿QUÉ ES MISTERIOS EN MADRID?

La historia de Madrid contada por un gato a través de la ayuda inestimable de su “negro” Manolo, como así lo llama.

A través de este libro, descubrirás la veracidad de las leyendas y misterios de Madrid que sobre reyes o plebeyos han recaído durante siglos. Historias religiosas, de fantasmas, mundanas y amorosas que en mí han creado un amor-odio, pues mientras que rompe unos mitos, otros los mantiene vivos. ¿Estás preparado para conocer la verdad? Te aseguro que Madriles cuenta con informaciones de primera garra.
LA IMPORTANCIA DEL LENGUAJE

Mediante el lenguaje, el autor crea un clima de misterio, suspense y adición a la lectura. Esto ocurre tanto en los títulos de los capítulos como en frases.

Por ejemplo, en el capítulo 1 Los fantasmas del Reina Sofía, en un momento determinado define así la situación “alarmantes sucesos que habitualmente ocurren ente sus cuatro paredes”. El adjetivo “alarmante” acompañado del adverbio “habitualmente” te lleva a pensar que vas a ir al museo y tomarás un café con sus fantasmas.

O en el capítulo 5 Teatro Español, al hablar de un fantasma, Madriles lo describe de la siguiente manera: “Una figura negra, como si fuese una sombra que ha cobrado vida, sin boca, nariz ni ojos y con una silueta vestida de época, se encontraba semioculta detrás de unas gruesas cuerdas (…). Si nuestro asombro fue mayúsculo, el de semejante silueta llegó casi al paroxismo. ¡Menudo respingo dio al vernos!”
Sin duda alguna, el lenguaje es lo más importante de este libro, porque a través de su buen uso, podemos adentrarnos en el Madrid más oculto como auténticos protagonistas.

No podemos olvidar el humor desprendido de este, porque tan importante es el contenido del libro como su humor que llega a través del lenguaje.

Gracias a su forma de narrar y al empleo de cada vocablo elegido con precisión, consigue provocar en el lector esa continua alternancia entre la tensión y la sonrisa más relajada.
Así, por ejemplo, en el capítulo 10 La sangre licuada de San Pantaleón dice “(…)el que no (crea), atenderá a otros menesteres y le importará un ardite que la sangre del santo se licúe, coagule o evapore, mientras no se interponga en su vida”.
O cuando, en un momento donde el hambre aprieta se refiere de este modo a su comida “Allí descubrí un apetitoso rantoncillo que, con ojitos relucientes, me decía: Madriles, soy tu merienda”.
No puedo cerrar este apartado sin hacer mención a ese lenguaje castizo, propio del Madrid más chulesco que emplea Madriles “seguratas, capi, matarile o yuyu”. Sin olvidar expresiones como “la chica de mi amigo Maqui”.
MI OPINIÓN
Conocer de manera fortuita a Madriles y a su negro Manolo fue una verdadera sorpresa, pero la auténtica maravilla es leer este libro en el que descubrirás, además, entre otras muchísimas cosas, de dónde procede la expresión “mucha mierda”.
El capítulo 24 Guardias nocturnas en “La Princesa”, termina con una frase que más parece una sentencia, además en mayúsculas “ALGO PASA EN EL HOSPITAL DE LA PRINCESA” y siendo así, Madriles, yo te digo ¡vamos a por la novela!
No dejes de leer este libro tanto si eres de Madrid o no, porque el misterio, las aventuras, las historias y también las risas las compartimos todos; madrileños, murcianos, andaluces, catalanes o gallegos.