Etiqueta: #leer

Verano y lectura. Mis lugares para leer.

Con el verano llega el calor, el sol, la playa, las vacaciones, en definitiva. Al menos así son las mías. Y como estoy en mi época favorita del año y lejos del encorsetamiento del invierno, hoy te voy a contar un poquito de mí, de mis gustos y momentos favoritos para leer. Si no te interesa, puedes dejar en este punto la lectura y dedicarte a lo que realmente te apetezca hacer que, para eso, tú también estás de vacaciones. Pero si quieres descubrir un poco más de mí, te diré que, además de escribir, adoro el verano porque es la época del año que me permite dedicar más tiempo a mis grandes pasiones: leer, mi familia y el mar.

Mi vida ahora está en Madrid, ciudad que adoro y de la que no quiero salir. Por  diversos motivos que quizá te cuente algún día, me ha atrapado. Madrid es mi día a día, mi vida, porque es donde he formado mi familia, sin embargo, cuando llega el verano, aquí no hay playa. Entonces, como si junio fuera poseedor de una fuerza centrífuga, me empuja hacia mi tierra y acabo desembarcando en mi querido Mar Menor durante una gran parte de las vacaciones. En realidad, el clima tan húmedo y caliente lo soporto cada vez menos, llegando a crisparme los nervios en ocasiones, sin embargo, me devuelve a mis veranos de la infancia, a los eternos meses de estío en familia y primeros años de juventud con mi persona favorita en los que la mayor preocupación era cuadrar el calendario con toda la pandilla y saber cuándo coincidiríamos. Hoy, quedamos pocos de aquellos, pero seguimos conservando la misma preocupación, entre otras muchas más.

Verano tras verano en estas aguas y van más de treinta.


Ahora, mi persona favorita y yo compartimos motivos para volver cada año al mismo lugar que ya no es tan atractivo como antaño: regalar a nuestros hijos la oportunidad de disfrutar de esta experiencia compartiendo su tiempo con la familia. 
Por mi parte, quiero dedicarles todo el tiempo a mis padres, simplemente porque se lo merecen y a mí me apetece. 

Además, aquí tengo a mi mejor amiga, mi hermana. No es fácil ser mi hermana, y que conste que esto lo reconozco en público porque lo hago parapetada por la pantalla de mi ordenador; no soy tan sincera y valiente, no te creas. Mi hermana es mi mejor amiga, mi refugio, la que me mejor me conoce y con la que más me río. Sí, me hace reír muchísimo y eso es simplemente genial.

Como te decía, no todo es escribir o leer, me pierde salir a cenar, las cervezas en la terraza, hablar con la gente y el mar.
Hace unos meses, te contaba las claves para aprovechar el tiempo y encontrarle un hueco a la lectura y hoy te voy a mostrar mis lugares favoritos para leer durante las vacaciones, porque es una de mis aficiones preferidas y de las que más disfruto en verano.
Primero te confesaré un secreto: mi libro electrónico es mi compañero de viajes. En excepcionales ocasiones me acompañan los libros de papel, pero por cuestiones logísticas y lógicas, el kindle es el rey. Son muchos los libros que leo en verano y poco el espacio del que dispongo.  
Adoro el mar, por eso, es uno de mis lugares preferidos para abandonarme a la lectura, aunque reconozco que, a veces, es difícil concentrarse en el libro cuando tienes ante ti tanta belleza y tranquilidad.

En la proa navegando entre las islas de mi novela En los ojos del Rey.

En la orilla del mar.

Leer en el Mar Menor es un lujo, ya no solo por el encanto del entorno, sino porque te despreocupas de los niños, ya que para ahogarse tendrían que decidir entre varios beberse el agua a la vez. Si no conoces esta gran laguna, deberías hacerlo: es un enclave único. Dicen que es el mejor mar para los niños, yo añadiría que también para los padres. En serio, libres de peligros, pueden jugar, bañarse o hacer bonitos castillos de arena mientras tú lees, charlas, tomas el sol o una cerveza bien fresquita (esto es importante para soportar la pesada humedad y calor sofocante. Sí, es la parte negativa de la zona, de lo contrario, hablaríamos del paraíso.)
Mi otro gran momento de lectura es antes de dormir. Esto es algo que solo me pasa en verano, supongo que será porque no estoy metida en la vorágine agotadora del día a día, pero no puedo dormir sin leer antes (en invierno, me desmayo literalmente sin llegar a leer una sola hoja).

Y ¿qué me tiene atrapada este año? Aquí te cuento algunas de mis lecturas para estos meses.

30 maneras de quitarse el sombrero. Elvira Lindo. Porque me gusta ella, sin más explicación.
Tristana. Benito Pérez Galdós. Un clásico, para mí, el rey.
Cómo monetizar tu blog de escritor. Ana González Duque. A ver si aprendo algo de provecho.
Llevo tus orgasmos puestos. Curro Castillo. Porque Curro es muy grande y porque nunca me había divertido tanto una presentación.
Besos en los cristales. José Luis Labad Martínez. Pepe me está reconciliando con la poesía y este poemario es la escenificación. 
D.I.O.S. David Generoso. Algo de relatos cortos siempre viene bien para momentos breves.
Por último, dos autoras, dos géneros que van siempre conmigo.
Los príncipes solo viven en los cuentos. Isabel Keats.
Círculo cerrado. Conchi Aragón.
Así que, o bien junto al mar o en mi cama, junto a mi persona favorita, estos son mis dos momentos de lectura y lecturas estivales. ¿Me cuentas los tuyos?

Aprovecho para recordarte que te puedes suscribir y leer el primero cada post de los viernes.

5 motivos y una bomba por los que leer En los ojos del Rey

 

 
 
Es fácil que te pierdas entre las novedades literarias; más aun lo es recurrir al género en el que te sientes más cómodo, sobre todo, cuando el tiempo no juega a tu favor y escasea. Pero estás de suerte, el periodo estival es el favorito por la mayoría de los españoles para leer. Por eso, hoy te invito a que le des una oportunidad a un género que te sorprenderá para bien; te animo a adentrarte en el mundo de la novela histórica.
 
Bienvenido al reinado de Alfonso XIII. 
 
 
 
5 motivos por los que tienes que leer la novela En los ojos del Rey.
 
1. Porque es algo diferente, único. Nadie antes había reparado en este personaje histórico de la manera en la que aparece reflejado en la novela En los ojos del Rey.
 
2. Porque es una experiencia. No te dejará indiferente. Te sorprenderá que la novela que tiene como protagonista a un rey del siglo XX esté de plena actualidad.
 
3. Es una novela revelación. El rey Alfonso XIII en primera persona. ¿Sabías que fue el Borbón más sicalíptico? Sí, introdujo la pornografía en España y creó sus propias películas. Además del último rey en habitar el Palacio Real de Madrid y el último Borbón antes de la democracia. Aunque un rey olvidado es el más interesante de la historia.
 
4. En los ojos del Rey es una novela original, sorprendente y, sobre todo, adictiva. Una historia de actualidad hoy y siempre. Sin fecha de caducidad.
 
5. Destaca por la rigurosidad histórica perfectamente ensamblada a la ficción necesaria para el desarrollo de la trama.
 
 
Viene la bomba…
 
 
Es la única novela traducida a memes. Sí, sí, a memes. Y además por los grandes. ¿No te lo crees? Mira este vídeo que ha llevado a cabo la agencia de publicidad más importante de España Saatchi&Saatchi. Porque “Todo es imposible hasta que se te ocurre cómo hacerlo”.
 
 
Creo que esta vez sobran las palabras, ¿no? Te he presentado una novela tradicional, pero diferente. Original a la vez que histórica, y es que se trata de un género que se está poniendo de moda.
 
¿Te has convencido ya de que tienes que leerla? Me lo imaginaba. El verano es la estación para la lectura por antonomasia, así que elige tu modalidad; Kindle o papel y adéntrate en el reinado más sicalíptico. ¿Cómo? ¿No sabes lo que es eso de sicalíptico? Te lo explico aquí.
 
Y ya que estamos, si compartes este post, seguro que alguien te lo agradecerá. Yo seguro.
 
 

 

Formulario de inscripción

Loading

5 momentos para leer

     
 
   

Si te gusta leer, el tiempo no es una excusa. Hoy te voy a demostrar que, si de verdad te atraen los libros, son varios los lugares y momentos en los que puedes encontrar esa unión con la lectura.

 
Sí, ya lo sé. Cuando te apasiona leer, lo que necesitas es un momento especial para esta actividad. Habrá quien piense que es un sacrilegio como mínimo lo que voy a proponer, pero no nos engañemos, hay veces, días e incluso temporadas, en las que no disponemos de tiempo casi ni para realizar nuestras funciones vitales. Por eso, estarás de acuerdo conmigo en que hay que buscar ese momento.
Reconozco que la lectura es para mí una adición, un vicio como otro cualquiera. Es por este motivo que se convierte en una necesidad encontrar tiempo para leer. Vale, también hace que me concentro en los libros con mucha facilidad. Puede caer una bomba a mi lado y no enterarme.
 
Jugamos cada día con el tiempo en contra. Es una realidad que nos sucede a todos. Desearíamos que el día contase con unas horitas extras y poder llegar a todo. Por desgracia, o quizá, por fortuna, no es así. Cada día recibimos un regalo de 24 horas que debemos extender y aprovechar al máximo.
 
Por eso, en este post te voy a ayudar a encontrar esos momentos aprovechando los tiempos perdidos.
 
Para mí, el día cuenta con muchos pasillos. Sí, es un símil tonto, pero muy visual. Los pasillos de las casas son los momentos perdidos del día. Si lo piensas, ¿para qué sirven los pasillos? Para perder espacio, ¿verdad? Una buena organización de los metros haría innecesaria la presencia de estos espacios perdidos. Sólo hay que pensar un poco y distribuir mejor las estancias.
 
Con los días ocurre lo mismo que con las casas; tenemos demasiados pasillos, demasiados tiempos muertos.
 
 
Por eso, te invito a elegir una lectura que te lleve rondando tiempo, ese libro que compraste en la última feria del libro, esa novela que te han dejado los reyes, el libro de relatos que te regalaron por tu cumpleaños. ¿Estás listo? Pues vamos a encontrar todos esos pasillos que tiene el día para aprovecharlos al máximo.
   1- El primer pasillo es el transporte público. Todos los días vas a trabajar en bus o en metro. Vale, pues calcula el tiempo que tardas entre ir y volver, seguro que media hora te sale fácil y tirando por lo bajo. Normalmente empleas ese tiempo en pulir la huella dactilar de tus dedos de tanto acariciar la pantalla del móvil. Verás cuando te quedes sin ellas y en tardes una hora en renovarte el DNI porque no detecta el aparatejo tus huellas. Esto es verídico, vamos que a mí me ha pasado. Pero a lo que iba. Dedica ese tiempo a la lectura. Si vas leyendo, el trayecto se te hará más corto. Recuerdo que cuando yo iba a trabajar en metro, me inmiscuía tanto en la lectura que tenía que poner una alarma en el móvil para no pasarme de parada. Había calculado el tiempo que perdía de casa al trabajo y decidí emplearlo en bajar aquella montaña de lecturas pendientes.
 
 
     2- Por las tardes, soy madre. Esa es mi ocupación y preocupación desde que los niños salen del cole. Pero, además de filóloga, escritora y madre, soy una fabulosa gestora de tiempos. Sí, siento presumir así, pero es la realidad. Cuando quieres y/o tienes que hacer en el día más cosas de las que puedes, tienes dos opciones:
a)  Convertirte en un héroe de cómic y emplear tus ultra poderes para detener el tiempo, alargar las horas, hacerte invisible o simplemente desaparecer.
 
b)  Aprender a gestionar el tiempo y priorizar tareas.
 
En mi caso pertenezco al segundo grupo, aunque debo reconocer que me encantaría estar en el primero. Pero no me voy a desviar del tema. Las tardes son como las casas antiguas del centro de Madrid: grandes, largas y con muchos pasillos. Hay que gestionar ese tiempo y dedicarlo a las cosas que más te gustan y puedes hacer en esos tiempos muertos, por ejemplo, leer. Mientras espero en la puerta del colegio, siempre leo. Luego vienen las extraescolares con sus largos pasillos. La de libros de relatos que he devorado esperando en los entrenamientos… También aprendí a hacer punto. Mis hijos tienen, tejidos por mí, gorros y bufandas de todos los colores, pero eso no importa ahora.
 
Si tienes hijos, seguro que cuentas con muchos tiempos muertos, muchos pasillos, que puedes emplear en leer.
     Ya sé, tranquilo, te estoy oyendo. No tienes hijos y además vas al trabajo en coche. Muy bien. Entonces tú no tienes excusa. Eres el p*¤¢ amo de tu tiempo, majo. Organízate.
   3- Si no tienes hijos, lo más probable es que tengas las tardes libres. No te alteres, espera, deja que me explique. Verás, es el momento de aprender gestión de tiempo. Las tardes, cuando son para uso y disfrute propio (independientemente de las tareas laborales, el perro, la compra …) hay que gestionarlas. Se puede hacer de todo. Créeme, si quieres, puedes. Yo tengo marido, hijos, trabajo, la casa, hago deporte y he gestionado mi tiempo para poder hacer lo que me gusta: leer y escribir. Este último mes, por ejemplo, he leído 6 libros aprovechando esos pasillos o tiempos muertos.
   4- Si tienes hijos, puedes además aprovechar una tarde a la semana para hacer una lectura conjunta. Si te ven leer, ellos también leerán y es una de las mejores herencias que les puedes dejar: la pasión por la lectura, porque leer tiene múltiples beneficios y es muy divertido, aquí te lo cuento.
 
  5-También puedes sustituir un par de días a la semana la serie de la noche por un rato de lectura. O los fines de semana, leer media horita antes de la siesta, por ejemplo.
Si quieres, estás viendo que momentos en el día puedes encontrar.
Y va uno más de regalo. ¿Qué me dices de los audio libros mientras haces deporte?
Como estoy generosa también te recomiendo enseñar a tus hijos a aprovechar aquellos pasillos, por ejemplo, ¿se lavan los dientes durante el tiempo recomendado? Haz un dos por uno descubriéndoles los cuentos cortos para lavarse los dientes de Abel Amutxategi. 
¿Te he convencido?, ¿has identificado tus pasillos? ¿Qué momentos son los que aprovechas tú para leer? Te invito a que me los cuentes en los comentarios.
 
Recuerda que te puedes suscribir y recibir cada semana antes que nadie cada post. También lo debes compartir para hacerme feliz a mí y que otras personas se beneficien de la lectura.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

ARRIBA ↑