¿Alguna vez has pensado cómo se documentan los escritores de género histórico para escribir sus obras? ¿Dónde buscan el material o qué leen?

Hoy te invito a descubrirlo de la mano de un escritor que merece la pena leer y de un género que atrapa.

Cuando hablamos del género histórico, presuponemos una minuciosa documentación. Este debe ser uno de los procesos más trabajados y que más tiempo lleva a los escritores de este género. En general, existe unanimidad entre estos escritores, todos coinciden; es la parte que más se disfruta y no deja de ser un camino de aprendizaje divertido y muy productivo.

Pero, normalmente, al referirnos a lo histórico, siempre pensamos en la novela histórica, bien la referida a la historia más pura, bien a la ficción histórica. Si la semana pasada entrevistaba al escritor de novela histórica Emilio Lara, hoy debemos poner en relieve un género como el ensayo histórico. Por eso, he invitado esta semana a un escritor especialista en este género.

Daniel Fernández de Lis.

Él es Daniel Fernández de Lis, Licenciado en Derecho y un enamorado de la Historia autor de obras como Los Plantagenet y del blog Curiosidades de la Historia.

Daniel es un apasionado de la Edad Media inglesa, investigador y divulgador, también es un bloguero que hoy nos habla de cómo lleva a cabo su proceso de documentación.

PROCESO DE DOCUMENTACIÓN PARA ESCRIBIR UN ENSAYO HISTÓRICO

Con carácter previo he de dejar claro que este artículo refleja un proceso propio y personal muy relacionado con mi condición de temprano apasionado por la Historia, pero tardío autor de ensayos históricos.

Esto ha hecho que una parte del proceso de documentación para mis libros se iniciase mucho antes de saber que me iba a convertir en escritor de obras de no ficción con la compra de ensayos que me llamaron la atención sobre la historia de la Edad Media en Inglaterra y de los reinos medievales de la Península Ibérica. Son los temas tratados en mis dos libros publicados: Los Plantagenet y De Covadonga a Tamarón y en el tercero que se publica este mes Lo que Shakespeare no te contó de la guerra de las Rosas.

Una vez decidido a escribir, el proceso para añadir nuevos libros a las obras de las que ya disponía y tratar de conseguir la documentación más completa posible sobre los lugares y periodos a estudiar se realizó esencialmente de tres formas:

1.- Librerías físicas. Además de visitar grandes librerías de lugares como Madrid o Londres donde la oferta es muy completa, me resultó de mucha utilidad visitar pequeñas librerías de ciudades muy relacionadas con los acontecimientos a narrar. Sitios como Warwick, York, Salisbury o Winchester en el caso de Inglaterra o León, Oviedo, Burgos y Urueña en el caso de los reinos de Asturias y León me surtieron de obras poco conocidas y difíciles de encontrar. También en las tiendas de castillos o museos relacionados con esos periodos encontré libros muy interesantes.

Tres son las fuentes principales de documentación para @DanielFdezdeLis: Librerías físicas, redes sociales e Internet. Clic para tuitear

2.- Redes sociales. El seguimiento en las redes sociales de diferentes cuentas de historiadores, autores de ensayo o novela histórica y divulgación histórica, en general, es una fuente inagotable de reseñas y recomendaciones de libros relacionados con los temas sobre los que escribir.

3.- Internet. La red de redes resulta muy útil sobre todo para la búsqueda de artículos y libros relacionados con aspectos muy concretos de las épocas históricas a estudiar. En tal sentido, además de las librerías on line, la página Dialnet es especialmente recomendable para monográficos y artículos.

Para finalizar creo necesario hacer referencia a dos reglas que con el tiempo y la experiencia decidí aplicar a la hora de documentarme para mis libros.

  1. La publicación de ensayos históricos es un goteo constante que nunca tiene fin. Por eso, si quieres publicar un ensayo histórico, llega un momento en que tienes que dar por finalizado el proceso de documentación o corres el riesgo de eternizarte actualizando tu manuscrito con nuevas obras que tratan sobre uno u otro aspecto de los tratados. Siempre habrá nuevos libros y posiblemente alguno hará que en el futuro tengas que revisar tu ensayo, pero no puedes entrar en un círculo vicioso sin fin de documentación.
  2. En mi caso, hace tiempo que opté por no leer novelas históricas relacionadas con el tema sobre el que estoy escribiendo mi ensayo mientras dure ese proceso. Soy un ávido lector de novela histórica y considero que son un elemento muy importante para fomentar el interés por la Historia, pero no hay que olvidar que las novelas son obras de ficción. No puedes permitir que un episodio o idea tratado en una novela y que puede no ser un hecho contrastado históricamente (ni tiene por qué serlo), se filtre en tu cerebro y se abra paso hasta tu ensayo. Evitar leer ficción relacionada con el libro de no ficción en el que trabajas es simplemente ponerte las cosas fáciles.
En primicia, la última obra de Daniel.

Así es como Daniel lleva a cabo su proceso de documentación. Me ha sorprendido que durante ese tiempo no lea novelas históricas sobre el periodo estudiado, pero tiene su sentido.

Del mismo modo, es importante señalar la importancia que destaca nuestro invitado sobre las redes sociales, porque a través de ellas, podemos ampliar información de la mano de historiadores y escritores del género a quienes admiramos, pero también nos dan la oportunidad de conocer a otros escritores que no conocíamos y merece la pena descubrir.

Si has llegado hasta aquí, es que tú también eres un apasionado de la Historia. Te recomiendo leer los ensayos de Daniel que como has comprobado están centrados en la época medieval y son una fuente de sabiduría fabulosa. Una manera amena de empaparte de historia. También puedes seguirlo en Twitter.

Si eres escritor, ¿nos cuentas tu proceso de documentación?

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