Tras más de cincuenta días y después de que nos hayan robado el mes de abril, comienza mayo empujando a una primavera que se nos presenta de esperanza.

Nos hemos quedado sin la celebración tradicional del Día del Libro y también echaremos de menos nuestras ferias.

Por fortuna, mientras existan artistas, la cultura no nos la puede robar nadie. No podrás negar que el arte ha sido y es uno de los pilares fundamentales de este confinamiento. Pero si hacemos referencia a los artistas, hay que hablar de una mujer que representa y engloba la figura del artista.

Hoy visita el blog Ayanta Barilli.

¿Quién es Ayanta Barilli?

Una persona con una sensibilidad especial para la literatura, cine, hacia algún tipo de música (no toda). Siento que tengo que desarrollar estas facetas, porque así me lo han enseñado en mi familia que es uno de mis principales alimentos.

Un mar violeta oscuro es una novela narrada por una mujer orgullosa de las mujeres que marcaron su vida: bisabuela, abuela y madre. O lo que es lo mismo: Elvira, Ángela y Caterina. Pero también que reconoce los errores. ¿Es así? ¿Por qué decidiste escribirla y abrirte en canal mostrando al mundo esa parcela tan privada?

Estoy orgullosa, pero eso no quiere decir que estemos exentos de los errores. Hay que reflexionar sobre ellos para mejorar, porque la vida es un camino de aprendizaje.

Y relatar la historia de quienes me fascinaron también es analizar las piedras con las que se encontraron. Qué puedo aprender de quienes me precedieron. Somos como las piedras de Pulgarcito; las familias somos el fruto de todo lo que se vive. Y muchas veces no preguntamos, no indagamos sobre nuestros antepasados. Hay una falta de conciencia y tenemos que saber que lo que eres no te lo debes solo a ti.

Una novela que desprende sentimientos y emociones en cada página.

Un mar violeta oscuro, ¿por qué este título?

El mar es el de mi infancia, además uno de los lugares geográficos de la novela y que enmarca las primeras luces de recuerdos. Es el mar donde se concentran mis miedos y la belleza que hay en mí.

Pero el título ha ido cambiando, ha pasado por varias posibilidades. Incluso la novela estuvo mucho tiempo sin título hasta que apareció un día.

El lugar en el que escribes.

Por épocas. Casi siempre en casa. Escribo en mi buhardilla donde tengo una mesa debajo de un tragaluz. Es un sitio muy bonito. También en la cocina y corrijo en el sofá.

En verano en el patio de mi casa. Estoy mucho tiempo fuera.

Y en Tellaro, mi pueblo en Italia, en una terraza de un bar que da al mar y allí puedo escribir durante horas. Pero es el único sitio fuera de casa en el que puedo escribir.

¿Con cuál de las tres protagonistas te sientes más identificada o eres más parecida? Si lo prefieres, ¿qué tiene Ayanta de cada una?

Me he ido sintiendo identificada con todas según desarrollaba su historia. Fui siendo cada una, aunque mi madre fue la más difícil emocionalmente. Tuve que recuperar la imagen dolorosamente perdida.

Hay que reflexionar sobre los errores para mejorar, porque la vida es un camino de aprendizaje. @BarilliAyanta Clic para tuitear

Dame una exclusiva.

¿Una exclusiva literaria? Pues estoy escribiendo una nueva novela de la que quizá lleve la mitad. Pero ni idea de lo que estoy haciendo, hasta que no acabe no sé nada nunca. De verdad.

Son muchos los escritores noveles que nos leen, por eso, esta pregunta es para ellos. Un mar violeta oscuro ha sido finalista del premio Planeta. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Les recomendarías presentarse a premios literarios?

En España hay muchos premios relevantes que pueden ser una gran ventana.

Mi experiencia fue insólita, creo que soy la primera escritora que queda finalista en el premio siendo novel. Por lo que puedo decir que posible.

Yo presenté la novela a varios premios y editoriales, siempre con un pseudónimo y cambiando todos los nombres de los personajes para que no me pillaran. No quería que se supiera quién era, ni se me pudiera relacionar con mi padre, Fernando Sánchez Dragó.

¿Tienes agente literario?

No tengo porque no había publicado antes. Después de enviar la novela a varias editoriales tuve que esperar un año a que me respondieran. Había perdido la esperanza ya, la verdad. Pensé que no era una obra que pudiera interesar. Y aproximadamente después de un año, me llamaron. No me lo creía, porque había perdido ya toda esperanza, incluso me había olvidado.

Sostienes que las mujeres Barilli no han sabido elegir bien a sus parejas. Crees que ellos no eran apropiados excepto tu padre. Con él te muestras complaciente. Por eso, me sorprende, bueno no me sorprende porque las hijas adoramos a nuestros padres por lo general , pero esto ya es una interpretación personal.

Bueno, es que ellos vivieron una etapa divertidísima. Los dos fueron cómplices de su dicha y su desdicha. Analizo una época curiosa, que ha tenido cosas muy graciosas y otras que han sido locuras. Pero fue una relación en la que no existió el maltrato, compartieron una revolución entre los años 60 y 70 en la que llevaron a cabo experimentos más o menos logrados.

Los otros no fueron acertados, incluso eran peligrosos. Además, no hay que olvidar que mi padre fue solo una parte de la vida de Caterina, después llegó Pietro.

Estoy preocupada. Veo que las escritoras a las que admiro tenéis todas gato. ¿Existe alguna relación entre el gato y el éxito? ¿Traen buena suerte?

¡Yo tengo dos gatos! Para mí, el gato es casa, es hogar. Son una fuente de energía extraña que solo poseen ellos.

Es el gato el que te elige y llega cuando quiere; en momentos de lectura, de escritura…

Da la sensación de que en ocasiones escribes para ti. Incluso para tu familia o las personas que te conocen, pero ¿pensabas en el lector mientras escribías o era más un ejercicio de reflexión familiar o un homenaje a tu madre?

Claro que pensaba en el lector. Todo el tiempo. Tuve miedo también a cómo iba a reaccionar mi familia ya que hago públicas muchas cosas que pertenecen al ámbito privado. Pero quería universalizar algo tan íntimo porque es un ejercicio de compartir. Lo que me pasa a mí es lo que nos ocurre a todos.

Y toda mi familia ha leído la novela y le ha gustado. Solo hay una persona que no lo ha hecho, mi tía Carlota, porque para ella es doloroso. Tiene 84 años. Pero, aunque no lo ha leído me ha acompañado a todas las presentaciones, ha atendido hasta a los periodistas, me ha apoyado y me ha dado su cariño y con eso me basta.

El test de Sonia

Té o café: Té.

Como escritora es necesario: disciplina y concentración.

Si fueras un personaje de novela serías: Ana Karenina.

Ahora estás leyendo: Martin Eden de Jack London y el último de Zoe Valdés Pájaro lindo de la madrugá.

Lo mejor de Ayanta: la fortaleza.

Lo peor: la frialdad. (se lo ha pensado mucho y no me la imagino)

Charlando con Ayanta he descubierto a una mujer que disfruta navegando entre las olas de la cultura, que ama su trabajo y es tan respetuosa como inteligente. El bagaje cultural que posee no tiene límites, ella representa con dulzura todo el talento y también atrevimiento de los Barilli así como el conocimiento heredado del lazo paterno.

Reconoce que es fuerte y puede llegar a ser fría, aunque en ese papel, yo no me la imagino.

Gracias Ayanta por atender mi llamada, por regalarme una charla que quedará en mí siempre guardada.

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