A lo largo de la historia la relación de los Borbones y el sexo ha sido siempre una constante. ¿Enfermedad o placer?

Leyendo el libro El patrimonio de los Borbones de José María Zavala, no me comí una mosca de milagro. De verdad, de nuevo, volví a ese estado ojiplático en el que, últimamente, me encuentro con facilidad. Mi estado sorpresivo fue superlativo.

Hoy voy a hablar de sexo, pero desde el punto de vista de la obsesión. Si no estás preparado en este momento o eres menor de edad, déjalo para otra ocasión. Avisado quedas.  

Antes de entrar en materia hago una reflexión: ser reina consorte de España no es un chollo, más bien, un gran riesgo. ¿Que no te lo crees? Sigue leyendo entonces.

Ser reina consorte de España no es un chollo, más bien, un gran riesgo. Clic para tuitear

Felipe y Letizia están llamados a ser los reyes del cambio. Felipe VI tiene una labor tremebunda: lidiar con la situación política actual, heredada en parte de su bisabuelo el rey Alfonso XIII; aportar transparencia a la corona y convencer a un pueblo, cada vez más dividido, que su labor tiene una razón de ser en la moderna sociedad. Además, añadiría, limpiar el nombre de su dinastía.  

La historia monárquica española es un hervidero de sexualidad, pero me voy a centrar en la Dinastía Borbónica, si no, más que un artículo tendría que escribir un tratado. Si creías que la relación Borbón y sexo es algo nuevo, un tema de actualidad, estás muy equivocado, pero mucho.

Comenzaremos por el principio, porque el sexo es la enfermedad de esta estirpe. Vamos allá, ¿estás preparado? Nos situamos en el siglo XVII. Las relaciones y matrimonios entre familiares, con los problemas mentales, disfunciones y demás tipos de enfermedades que conllevan, eran habituales. A ello hay que añadir la falta de higiene. Podían pasar meses sin lavarse ni cambiarse de ropa. Pero siempre, aficionados al sexo sin mesura. ¿Lo visualizas? Bien, sigo.  

El mundo monárquico me apasiona, eso ya lo sabes, pero la lectura de Zavala me ha conducido a querer descubrir más sobre este tema. Tras una búsqueda rápida en Google, encuentro titulares referidos a distintos reyes. De Felipe V leo “El Borbón que tenía una desmedida afición por el sexo”, de Alfonso XIII “Alfonso XIII, el rey del sexo”, Fernando VII “El problema de Fernando VII con las mujeres que derivó en una crisis sucesoria”. Estos son solo algunos ejemplos.  

Como sabes, después de los Austrias, la corona cayó en la cabeza de un Borbón convirtiéndose Felipe V en el fundador de esta dinastía en España.

Felipe V

¿Quién era Felipe V? Debido a ese carácter bipolar que lo caracterizaba, fue apodado “el Animoso” o bien “el Melancólico”. Dependía del momento en el que lo encontraras. ¿Cuál era su mayor obsesión? La lujuria, el desenfreno, pero llevado a tal extremo, que sus acciones bien podrían hoy llevarlo a la cárcel o a ingresar en un psiquiátrico.

Mª Gabriela de Saboya

Dice Zavala que tal era su obsesión por el sexo, que llegó a mantener relaciones sexuales con su mujer María Gabriela de Saboya en el lecho de muerte de ésta. Recordemos que la reina se consumía por escrófulas a causa de una tuberculosis.

  Isabel de Farnesio

Su segunda esposa, Isabel de Farnesio, mostraba sentimientos de agradecimiento a las concubinas, pues ellas le proporcionaban el descanso que ansiaba. Insisto, no te olvides de la premisa: sexo constante, higiene inexistente.

Fernando VI

Su hijo, el rey Fernando VI, probablemente, se puede decir que fue el único de toda esta generación que estuvo enamorado de su mujer, pese a que la buena de Bárbara de Braganza no destacaba por su belleza precisamente. A su manera, el de estos reyes fue un matrimonio que, pese a no ser por amor, sintió amor.

Bárbara de Braganza

Porque es sabido, gracias a los historiadores, el calvario al que la reina fue sometida en su lecho de muerte, como ya sucedió con la primera esposa de su suegro. Bárbara de Braganza estaba enferma de carcinomatosis que infectó su útero. Sufría de fuertes dolores y hemorragias. Aún así tuvo que ejercer de esposa hasta su último aliento. Tras el cual, el rey enloqueció aún más, abandonándose en cuanto a higiene se refiere.

Fernando VII

Fernando VII fue conocido como “el Rey Felón” debido a la macrosomía genital que padecía. De hecho, sus tres primeras esposas no consiguieron darle descendencia porque era incompatibles con él. Fue la última, María Cristina de las Dos Sicilias, una sobrina suya, quien, conocedora del problema, mandó crear un artefacto que mitigara esa macrosomía, pudiéndole dar al rey su ansiado heredero. Sólo había un problema: parió dos mujeres.

María Cristina de Dos Sicilias

De este modo, el misógino Fernando VII se vio al final de sus días, ayudando a una mujer, su hija Isabel II, a subir al trono.

Isabel II

Isabel II, la única mujer Borbón que fue reina y no consorte, era la señora más lujuriosa y lasciva de toda la corte. No lo fue más que sus antecesores, sin embargo, su vida sexual desempeñó un papel más importante en la historia. ¿Por qué? Primero por ser mujer. Segundo porque, como ella misma reconoció, ninguno de sus hijos fue de su consorte. Hay que recordar que la obligaron a contraer matrimonio con su primo Francisco de Asís Borbón, persona que según las propias palabras de la reina “¿qué podía esperar de un hombre que la noche de bodas llevaba más encajes que yo?”.

Francisco de Asís de Borbón

¿Quién fue entonces el verdadero padre de su heredero Alfonso XII? Hay varias teorías. Elegid la que más os guste. Una bonita propuesta es la que aparece en la novela En los ojos del Rey.

Alfonso XII

Alfonso XII se entregó a las artes amatorias con desenfreno, pero murió joven, tan solo con 27 años. De modo que su hijo, Alfonso XIII se ocupó de continuar con la tarea.

En la época, ya nos pilla más de cerca, hablamos de los años 20 del siglo pasado, era de pudientes el consumo de una pornografía que se presentaba cara y escasa entre los aristócratas y realeza. Y aquí destaca la figura del abuelo de nuestro emérito.

Como ya sabes, Alfonso XIII, último Borbón antes de la Democracia, fue el introductor de la sicalipsis, aquí te la explico, en España. Si aún no lo sabes, lee mi novela. Te sorprenderás.

Alfonso XIII

De una manera u otra, todos los Borbones están estigmatizados por el sexo. Ya se habló del priapismo como explicación a la entrega casi absoluta al sexo del primer Borbón que gobernó en España, Felipe V.

Todos ellos, además, tenían algo más en común. Para mí, lo más importante: eran personas nada cualificadas para desempeñar el papel al que estaban llamados (con problemas mentales y nada preparados). Se encontraban con un papel en la historia que no les hubiera gustado representar.  La comodidad, el bienestar y la vida fácil los llevó a establecerse en un Palacio de cuyas paredes no merecía la pena salir. Era otra época.

Ahora ya puedes sacar tus propias conclusiones. Los Borbones y el sexo, ¿enefermedad o placer?

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