La monarquía te gustará más o menos, pero lo que no puedes negar es que escuchas la palabra Borbón y te relames como lobo hambriento y si además eres republicano, entonces ya subes el volumen de la tele y pides pizza para cenar.

Te guste o no, la monarquía y los borbones venden. Clic para tuitear

Y como estás un poco cansado de los actuales, hoy te voy a hablar del Borbón con el número trece. Para los más supersticiosos su posición en la historia será la culpable de todas las desgracias que le tocaron vivir, para otros será su ineptitud.

Para mí, tanto la vida como el reinado de Alfonso XIII destacan por encima de las de cualquier otro monarca, sin embargo, es el rey ausente dentro de los libros de historia. ¿Por qué? Quizá porque lo que haya que decir de este Borbón no sea apto para menores, quizá porque no cayó bien o simplemente porque se pretende ningunear a la institución.

Pero yo quiero reivindicar la figura de Alfonso XIII porque creo que desempeñó un papel importante para nuestra historia y además hoy habría alimentado cantidad de programas televisivos y titulares jugosos.

Alfonso XIII: el último rey en habitar el Palacio Real de Madrid, el último Borbón antes de la democracia, el bisabuelo de Felipe VI. Un rey que vivió una época en la que podemos sentirnos reflejados. Clic para tuitear

No tengo la menor duda: Alfonso XIII está de moda. Prueba de ello son la gran variedad de artículos que sobre él aparecen últimamente en periódicos, semanales y culturales, pero si quieres conocer la historia de este rey y su forma de querer tanto a España como a las mujeres, puedes hacerlo a través de la novela En los ojos del rey.

Si hay algo que llama poderosamente mi atención son estas curiosidades, quizá extravagancias, del rey.

¿Sabías que era el rey de corazones?

Un Borbón con una cantidad de amantes incontables, como todos, pensarás. Con cinco bastardos reconocidos y una amante favorita con quien llegó a formar una familia paralela a la que tenía con la reina. Esta mujer era la actriz Carmen Ruiz Moragas. Con ella tuvo dos hijos; Teresa y Leandro (este último lo has visto en televisión alguna vez).

Lo que seguro que no desconocías es que fue el rey de la sicalipsis. Espera, para un segundo, que ¿qué es eso de sicalipsis? No te preocupes, pincha aquí que te lo explico muy bien. Si te digo que produjo sus propias películas pornográficas, me entiendes mejor, ¿verdad?

Esa faceta sicalíptica degradó en cierto modo su respetabilidad, ganándose la etiqueta de frívolo a la vez que empañó lo bueno que pudo hacer. Todo discutible, claro.

Incluso la reina Victoria Eugenia consultó con un médico esa necesidad exacerbada de su marido por el sexo a la que el doctor puso nombre: satiriasis.

Pero no solo su vida fue llamativa, su muerte también lo fue, ¿por qué? te preguntarás. Una angina de pecho no es nada exótica. En verdad, ninguna muerte lo es, aunque las causas puedan ser más o menos extraordinarias. Y sí, la de Alfonso XIII lo fue, porque el origen de su fallecimiento tuvo que ver con los problemas dentarios que padecía causados por el alcohol, tabaco, sexo y la poca higiene dental en la época. Cómo se enteró del problema, lo gestionó y sus temores verdaderos lo explica el propio Alfonso XIII en la novela En los ojos del rey.

Del mismo modo, cuando ya estaba en el exilio, reconoce que hasta las prostitutas le negaban sus servicios a causa de la halitosis que padecía.

Además, le declaró la guerra a la cultura, más concretamente a Unamuno, porque él era uno de los símbolos o representantes de la misma. Así que el rey se vio en cierto modo obligado a llevar a cabo una reconciliación pública e interesada con la cultura. Lo que hizo fue el proyecto de la Ciudad Universitaria de Madrid coincidiendo con el 25 aniversario de su coronación. Por su parte, el escritor fue condenado a dieciséis años de cárcel por agravios a la corona. Si quieres profundizar más sobre este escritor no debes perderte la última película de Amenábar “Mientras dure la guerra”.

Visto así y a grandes pinceladas es normal que interese poco históricamente, pues más allá de la frivolidad e infidelidades poco más hay.

Hay quien dice que fue por tratarse de una guerra familiar; su mujer era inglesa, su madre alemana. Lo importante es que situó a España en una posición neutral en la I Guerra Mundial.

Sin embargo, dentro del ámbito político tomó decisiones que beneficiaron a España. Ya sea por azar, por necesidad o por su propio interés, el resultado fue positivo para el país. Así, nuestra nación se declaró neutral durante la I Guerra Mundial. Además, en los áticos del Palacio Real creó una oficina financiada por la Corona para realizar ayudas humanitarias sirviéndose de su red de contactos en Europa (no olvidemos que su madre era alemana y su esposa inglesa).

Esto lo hizo estar nominado al Nobel de la Paz, aunque no se lo otorgaron finalmente.

Sin duda, al menos para mí, hablamos de un monarca que marcó nuestra historia más reciente, un rey que vivió intensamente rodeado de una gran corte y de amantes, pero siempre solo. Un hombre que ya nació rey y no tuvo la oportunidad de ser niño. En definitiva un reinado que dejó herencia, y esa es la que estamos viviendo. Por supuesto, no me refiero a la física representada en la figura de nuestro rey Felipe VI, sino en la política con la que tantas semejanzas guarda, pero esto ya es otro tema.

Si te ha gustado, compártelo en las redes sociales y si quieres saber más sobre Alfonso XIII puedes adquirir la novela En los ojos del rey pinchando aquí.

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