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El tiempo en tus manos

Esta semana, como el mundo, el blog está en pausa. La novela histórica puede esperar, porque hoy es el décimo día de confinamiento. Vivimos en un estado de alarma. Ahora tienes el tiempo en tus manos. Estamos haciendo historia, una historia que no nos hubiese gustado protagonizar.

¿Os acordáis de cómo era nuestra vida hace solo unos días? El tiempo se utilizaba de excusa, ahora lo tienes en tu mano. Todos estábamos hiperconectados, pero paradójicamente, solos. Nos faltaban horas en el día para llegar a todo y vivíamos corriendo. Siempre con ese complejo de perro, por lo de la lengua fuera.

El tiempo era la excusa para no hacer deporte, para retrasar esa llamada a un amigo o ser querido. Era el pretexto para no jugar con los niños porque para algo tienen hermanos o amigos. Y si para algo no había tiempo, era para la lectura. ¡Con lo que me gusta leer y no tengo tiempo! Y yo te rompía el pretexto dándote 5 momentos para leer.

Hoy, solo diez días después, estamos dando el lugar que se merece al presente, por obligación, eso sí. Pero lo más importante es el valor que estamos redescubriendo que tiene el tiempo y, en consecuencia, lo estamos empleando en lo que de verdad importa.

¡Quién nos iba a decir que el primer mundo viviría una pandemia de este tipo! Nadie imaginaba que sería protagonista de una situación como la que estamos sufriendo.

Pero si por algo nos caracterizamos los españoles es por la solidaridad y generosidad que demostramos en los momentos importantes. También hemos aprendido a dedicar nuestro tiempo a lo que de verdad importa. Hasta los besos y abrazos han vuelto a tener el valor que de verdad tenían. Ya no están vacíos de sentido.

Tienes el tiempo en tus manos. Aprovecha cada minuto. Clic para tuitear

Y todos hemos demostrado que sabemos compartir. Han aparecido los profesores improvisados de deporte para todos, los que saben cantar o tocar algún instrumento amenizan las últimas veladas del invierno. Y muchos escritores están regalando sus obras para que el confinamiento sea más liviano y llevadero. Cada uno aporta a la comunidad lo que tiene, su talento, su imaginación. Por ejemplo, una iniciativa que me emocionó ayer fue un vídeo que me llegó desde Cartagena, de mi barrio: un coche de protección civil paseaba por la ciudad cantando el Don Pepito para felicitar a los padres, Pepes/as, Josés y Josefas.

Hoy el tiempo ya no es una excusa, nos sobra. Podemos hacer todo lo que nos gusta, pero desde casa: leer, ver películas, asistir al teatro virtual, hacer deporte, llamar a todos los amigos o familiares para quienes no tenemos tiempo, descansar. También para aburrirnos. Hay tiempo para todo.

Por cierto, todavía nos queda por descubrir algo importantísimo: la paciencia. Sí, esa que es la madre de la ciencia. Vamos a demostrar que somos pacientes con nuestros hijos, pareja o aquellas personas con las que cada uno haya quedado confinado. Vamos a saber esperar sin fecha, porque no sabemos lo que esto durará.

La generosidad en la cuarentena: lecturas gratis para que sea más llevadera. Clic para tuitear

Yo también quiero aportar mi granito de arena. Por eso podéis adquirir mi libro Los Martínez. Personas muy especiales con un apellido muy común gratis pinchando en este enlace durante cinco días.

Y aquí podéis encontrar otros libros que se ofrecen gratuitamente durante este período.

Si te gusta la poesía, te invito a seguir la cuenta de José Luis Labad que también está ofreciendo algunas de sus obras a través de las redes sociales.

Desconexión, lectura y tranquilidad.

Ánimo y recuerda que lo mejor que puedes hacer es quedarte en casa. Siempre nos quejamos por la falta de tiempo, estamos cansados de correr, de sentir que no llegamos a todo. Tienes la oportunidad de descansar ahora, no la desaproveches.

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Así se documenta un escritor

¿Alguna vez has pensado cómo se documentan los escritores de género histórico para escribir sus obras? ¿Dónde buscan el material o qué leen?

Hoy te invito a descubrirlo de la mano de un escritor que merece la pena leer y de un género que atrapa.

Cuando hablamos del género histórico, presuponemos una minuciosa documentación. Este debe ser uno de los procesos más trabajados y que más tiempo lleva a los escritores de este género. En general, existe unanimidad entre estos escritores, todos coinciden; es la parte que más se disfruta y no deja de ser un camino de aprendizaje divertido y muy productivo.

Pero, normalmente, al referirnos a lo histórico, siempre pensamos en la novela histórica, bien la referida a la historia más pura, bien a la ficción histórica. Si la semana pasada entrevistaba al escritor de novela histórica Emilio Lara, hoy debemos poner en relieve un género como el ensayo histórico. Por eso, he invitado esta semana a un escritor especialista en este género.

Daniel Fernández de Lis.

Él es Daniel Fernández de Lis, Licenciado en Derecho y un enamorado de la Historia autor de obras como Los Plantagenet y del blog Curiosidades de la Historia.

Daniel es un apasionado de la Edad Media inglesa, investigador y divulgador, también es un bloguero que hoy nos habla de cómo lleva a cabo su proceso de documentación.

PROCESO DE DOCUMENTACIÓN PARA ESCRIBIR UN ENSAYO HISTÓRICO

Con carácter previo he de dejar claro que este artículo refleja un proceso propio y personal muy relacionado con mi condición de temprano apasionado por la Historia, pero tardío autor de ensayos históricos.

Esto ha hecho que una parte del proceso de documentación para mis libros se iniciase mucho antes de saber que me iba a convertir en escritor de obras de no ficción con la compra de ensayos que me llamaron la atención sobre la historia de la Edad Media en Inglaterra y de los reinos medievales de la Península Ibérica. Son los temas tratados en mis dos libros publicados: Los Plantagenet y De Covadonga a Tamarón y en el tercero que se publica este mes Lo que Shakespeare no te contó de la guerra de las Rosas.

Una vez decidido a escribir, el proceso para añadir nuevos libros a las obras de las que ya disponía y tratar de conseguir la documentación más completa posible sobre los lugares y periodos a estudiar se realizó esencialmente de tres formas:

1.- Librerías físicas. Además de visitar grandes librerías de lugares como Madrid o Londres donde la oferta es muy completa, me resultó de mucha utilidad visitar pequeñas librerías de ciudades muy relacionadas con los acontecimientos a narrar. Sitios como Warwick, York, Salisbury o Winchester en el caso de Inglaterra o León, Oviedo, Burgos y Urueña en el caso de los reinos de Asturias y León me surtieron de obras poco conocidas y difíciles de encontrar. También en las tiendas de castillos o museos relacionados con esos periodos encontré libros muy interesantes.

Tres son las fuentes principales de documentación para @DanielFdezdeLis: Librerías físicas, redes sociales e Internet. Clic para tuitear

2.- Redes sociales. El seguimiento en las redes sociales de diferentes cuentas de historiadores, autores de ensayo o novela histórica y divulgación histórica, en general, es una fuente inagotable de reseñas y recomendaciones de libros relacionados con los temas sobre los que escribir.

3.- Internet. La red de redes resulta muy útil sobre todo para la búsqueda de artículos y libros relacionados con aspectos muy concretos de las épocas históricas a estudiar. En tal sentido, además de las librerías on line, la página Dialnet es especialmente recomendable para monográficos y artículos.

Para finalizar creo necesario hacer referencia a dos reglas que con el tiempo y la experiencia decidí aplicar a la hora de documentarme para mis libros.

  1. La publicación de ensayos históricos es un goteo constante que nunca tiene fin. Por eso, si quieres publicar un ensayo histórico, llega un momento en que tienes que dar por finalizado el proceso de documentación o corres el riesgo de eternizarte actualizando tu manuscrito con nuevas obras que tratan sobre uno u otro aspecto de los tratados. Siempre habrá nuevos libros y posiblemente alguno hará que en el futuro tengas que revisar tu ensayo, pero no puedes entrar en un círculo vicioso sin fin de documentación.
  2. En mi caso, hace tiempo que opté por no leer novelas históricas relacionadas con el tema sobre el que estoy escribiendo mi ensayo mientras dure ese proceso. Soy un ávido lector de novela histórica y considero que son un elemento muy importante para fomentar el interés por la Historia, pero no hay que olvidar que las novelas son obras de ficción. No puedes permitir que un episodio o idea tratado en una novela y que puede no ser un hecho contrastado históricamente (ni tiene por qué serlo), se filtre en tu cerebro y se abra paso hasta tu ensayo. Evitar leer ficción relacionada con el libro de no ficción en el que trabajas es simplemente ponerte las cosas fáciles.
En primicia, la última obra de Daniel.

Así es como Daniel lleva a cabo su proceso de documentación. Me ha sorprendido que durante ese tiempo no lea novelas históricas sobre el periodo estudiado, pero tiene su sentido.

Del mismo modo, es importante señalar la importancia que destaca nuestro invitado sobre las redes sociales, porque a través de ellas, podemos ampliar información de la mano de historiadores y escritores del género a quienes admiramos, pero también nos dan la oportunidad de conocer a otros escritores que no conocíamos y merece la pena descubrir.

Si has llegado hasta aquí, es que tú también eres un apasionado de la Historia. Te recomiendo leer los ensayos de Daniel que como has comprobado están centrados en la época medieval y son una fuente de sabiduría fabulosa. Una manera amena de empaparte de historia. También puedes seguirlo en Twitter.

Si eres escritor, ¿nos cuentas tu proceso de documentación?

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Entrevista al escritor Emilio Lara

Hoy tengo el placer de recibir en el blog a un escritor que para mí es un maestro de la novela histórica. Claro, que juega con ventaja porque es profesor de historia. Sus novelas son clases magistrales que te envuelven entre sus páginas, consiguiendo el disfrute total y absoluto de la lectura.

Un escritor que también escribe en ABC y en la revista literaria Zenda.

Te presento a Emilio Lara.

¿Quién es Emilio Lara?

Antes decía que era un profesor que escribía. Desde hace tiempo soy un escritor que a veces da clases.

¿Qué es lo que te define como escritor?

Escribo novela histórica y la concibo como un viaje al pasado a través del presente. Me gusta ambientar historias en otras épocas, pero que el lector tenga un billete de vuelta al presente.

Así, pretendo novelar emociones, sentimientos. Realizar una recreación histórica fiel, pero no con abundantes datos que lastren.

De todas tus novelas, ¿cuál te ha dado más satisfacciones? 

Libros de Emilo Lara.

Las tres. A La cofradía de la Armada Invencible le tengo un cariño especial, porque es mi historia por antonomasia.

El relojero de la Puerta del Sol es la que más premios ha cosechado y la que me ha hecho conocido.

Y Tiempos de esperanza ha ganado el premio Edhasa de Narrativas Históricas.

Emilio, perteneces a la Asociación de Escritores con la Historia, cuyo presidente, Antonio Pérez Henares, también me ha concedido una entrevista. ¿En qué medida te sientes responsable de transmitir la verdadera historia de nuestro país, en un momento tan delicado como el que estamos viviendo?

Muy responsable. En la asociación somos un grupo de amigos escritores que nos juntamos con la idea de defender la historia de España como nación. De divulgar de forma sencilla la historia a los españoles con la esperanza de hacer un futuro de convivencia en armonía. Por eso, debemos ser muy cuidadosos en nuestras manifestaciones públicas. Tenemos un plus añadido de responsabilidad.

Y es que la novela histórica es el género que más vende, por encima incluso de la negra. La historia interesa y nosotros mostramos el conocimiento del pasado a través del entretenimiento.

¿Cómo es ese proceso de documentación para crear tus novelas?

Soy historiador por lo que tengo una base académica bien formada. Sé dónde acudir y qué leer. Empleo entre seis meses y un año en este proceso. Leo ensayos, artículos académicos, tesis doctorales… Y a partir de ahí, comienzo la fase de escritura que me lleva otro año.

Tengo que decirte que te envidio, de manera sana, pero te envidio. Te envidio y admiro a partes iguales, porque tus novelas no solo atrapan, sino que están escritas de manera exquisita. Además, te permiten aprender porque ahí está la mano del profesor. ¿Qué es lo que más te cuesta?

(risas) Intento ser muy cuidadoso porque antes que escritor, soy lector. Transmitir cantidad de mundos. Hay muchos escritores a los que admiro tanto clásicos como contemporáneos. Por ejemplo, actuales tengo que nombrar a Juan Eslava y a Pérez Reverte. También hay muchos anglosajones y británicos que me gustan.

Y lo que intento es eso, ese equilibrio entre los personajes históricos y de ficción. Los personajes reales hay que humanizarlos para que no sean de cartón piedra.

@emiliolaral cuida las descripciones y diálogos con la finalidad de que el lector esté entretenido en todo momento. Clic para tuitear

Cuido las descripciones y diálogos. Intento compensar las tramas con una trama histórica, real y a partir de ahí elaborar la historia. El lector tiene que estar entretenido en todo momento, por eso, me gusta combinar capítulos en los que todo transcurre muy rápido con otros más lentos.

Nos conocimos en Cartagena durante la Semana Histórica. A él le daban el premio y yo presentaba humildemente mi novela.

Dame una exclusiva

Estoy escribiendo la cuarta novela y está ya muy adelantada.

¿Puedes contarme algo?

Esta vez he cambiado y está ambientada en la edad contemporánea.

El camino hacia una editorial es un proceso arduo e incluso asfixiante para los escritores noveles muchas veces. ¿Cómo llegaste tú a una editorial?

Para mí, la figura del agente literario es fundamental. Es muy importante. Hay que enviar el manuscrito a varios agentes, porque ellos son los que se encargan de enviarlo a varias editoriales.

En mi caso, y hablo de mí, un amigo escritor de novela histórica me recomendó a un agente, nos pusimos en contacto y congeniamos desde el primer momento.

Pero es difícil, yo he estado escribiendo en soledad unos ocho años hasta que me ha llegado la oportunidad. Hay que coger el tren cuando pasa, porque nos encontramos ante continuas encrucijadas los escritores; unas decisiones salen bien, otras no.

Hay escritores a los que el fracaso se les ha subido a la cabeza, porque tanto el éxito como el fracaso se pueden subir a la cabeza.

¿Dónde escribes?

En mi estudio. En mi casa.

Leo en cualquier sitio, pero escribo siempre en mi estudio y con ordenador. Tomo notas a mano en una libreta. Escribo escuchando música clásica o bandas sonoras de cine, porque soy muy cinéfilo.

El test de Sonia

Té o café: Café siempre, cortado.

Estás leyendo: «La encargada de vestuario» de Patrick McGrath.

Disfrutas: Leyendo, viajando, con los amigos, con la buena comida y el buen vino.

No soportas: La mala educación, la chulería, la prepotencia, el orgullo de los incultos.

@emiliolaral: "No soporto la mala educación, la chulería, la prepotencia, el orgullo de los incultos." Clic para tuitear

Gracias, Emilio, por esta entrevista tan didáctica como tus novelas. Me he encontrado con un escritor en pleno éxito, pero sin ínfulas de estrella que se acerca a los lectores y aporta su experiencia a los escritores noveles. Si algo me ha quedado claro es que la docencia es una parte fundamental de su trabajo y la generosidad y humildad otros de sus fuertes.

También he descubierto que, además de la pasión por las letras y el gusto por la historia, disfrutamos con las mismas cosas. Ahora solo espero poder compartir más charlas sobre historia con pinceladas literarias mientras degustamos un buen vino.

Por tanto, tras esta entrevista, sé que Emilio es un escritor humilde y generoso con los que empiezan y aún no han tenido su suerte. Es un ejemplo de gran escritor y mejor persona que escribe escuchando música.

Si eres de los pocos que aún no han leído a Emilio Lara, este es el momento de empezar.

Y si aún no lo has hecho, suscríbete a mi blog:

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4 escritores de literatura infantil

Cuatro semanas hablando de literatura infantil. Empezamos con una entrevista a Roberto Santiago, hemos aprendido a pensar con el Principito y Santigo García Clairac nos ha hablado de la importancia de esta literatura: la infantil.

Hoy, cedo la palabra a cuatro escritores de la literatura infantil y juvenil. Luis Compés, presidente de la Asociación de Escritores de Madrid; César Mallorquí, periodista y escritor de novela juvenil ganador del Premio Cervantes Chico y los escritores Mavi Pastor y Abel Amutxategi.

Ellos nos van a aportar su visión, su experiencia y conocimiento sobre la literatura destinada a los más pequeños: la primera literatura, el primer contacto con la lectura. Así opinan sobre las tres cuestiones que les he propuesto.

Para escribir literatura infantil/juvenil es necesario…

Luis Compés en su librería Notting Hill en Alcalá de Henares.

Luis Compés: Vivir la experiencia desde el mundo de la fantasía e imaginación. Resulta indispensable ponerse en la posición de los niños; ser como ellos durante el proceso de creación. Dicho proceso debe ser juego, experimentación, sorpresa continua y asombro. No se debe escribir literatura infantil desde el prisma del adulto, hay que sumergirse en el cerebro y las emociones del público al que va dirigido el texto. De lo contrario, no se conectará con la sensibilidad de los interesados y el resultado será de rechazo: — ¡Qué rollo! — dirán. En cambio, si perciben que la lectura es de igual a igual, de los personajes a los lectores como hechos creíbles, ciertos y que ellos lo pueden vivir del mismo modo, se entregarán a esa lectura con pasión y fidelidad.

César Mallorquí: En primer lugar, lo mismo que se necesita para escribir cualquier clase de literatura: saber narrar y saber diseñar personajes interesantes. En segundo lugar, tener mucha imaginación. Por último, y muy importante, mantener vivo al niño interior.

Las personas somos como cebollas, que crecemos a capas en torno a un núcleo interno. Ese núcleo es el niño que fuimos y, a veces, las capas que se acumulan a su alrededor lo asfixian, lo silencian y finalmente lo matan. Las personas a las que les sucede eso suelen ser tristes, aburridas y con frecuencia infelices. Para mantener vivo a ese niño, hay que alimentarlo durante toda la vida, dejarle respirar y charlar frecuentemente con él. Sin mi niño interior yo no sería escritor.

Mavi Pastor: Conocer bien a los niños. Si escribes sin conocer a tu público, corres el riesgo de no conectar con ellos. Los niños son un público generalmente infravalorado, que sabe bien lo que le interesa y lo que no y al que puedes hablar de tú a tú. 

Abel Amutxategi: Es necesario considerar al niño como un lector con criterio propio.

En la literatura infantil hispana hay una separación preocupante entre lo que los niños piden leer y lo que a los niños se les ofrece. Y es curioso, porque cada actor tiene una postura completamente diferente en este tema: mientras los colegios se decantan por lo que ellos creen que son libros con mensaje, las grandes editoriales tratan a los niños como a unos proto-clientes que no manejan más de cincuenta palabras y que necesitan que todo esté lleno de muchas exclamaciones y mayúsculas.

Supongo que la mayoría de pequeños lectores están en algún punto entre esos dos extremos.

Y supongo que siguen buscando que alguien simplemente les cuente una buena historia. Tenga una moraleja edificante o no, tenga exclamaciones o no.

¿Por qué es esencial la literatura infantil?

Luis Compés: Toda la literatura forma parte de la cultura de épocas pasadas, presentes e incluso futuras. El aprendizaje, la formación de la capacidad intelectual y cognitiva de los niños se engrandece con la lectura de libros. Textos que les transporten a otras dimensiones temporales y espaciales. El cerebro amplía todas sus actividades: emociones, sentimientos, fantasías, recreación de personajes y lugares. La literatura infantil crea en los niños unos cimientos que perduran el resto de la vida; consciente o inconscientemente el adulto basa muchas de sus aptitudes en los conocimientos adquiridos muchos años atrás. Y la lectura es una de las armas más poderosas para consolidar dichos cimientos.

César Mallorquí.

César Mallorquí: Nuestro cerebro está programado para el lenguaje oral; prueba de ello es que de niños aprendemos a hablar simplemente oyendo a los demás. Pero no está programado para el lenguaje escrito, y por eso nos tienen que enseñar a leer. Al principio, la lectura supone un esfuerzo, de modo que hay que darles a los niños muy buenos motivos para leer. Eso se consigue proporcionándoles textos especialmente dirigidos a ellos.

El objetivo de la literatura infantil y juvenil es demostrarles a esos lectores incipientes que la lectura es tan apasionante o más que el resto de los entretenimientos que tienen a su alcance. César Mallorquí. Clic para tuitear

En general, el hábito de la lectura se forja en la infancia y adolescencia, y luego ya se mantiene toda la vida. El objetivo, por tanto, de la literatura infantil y juvenil es demostrarles a esos lectores incipientes que la lectura es tan apasionante o más que el resto de los entretenimientos que tienen a su alcance. Es decir, el propósito de la LIJ es crear lectores, personas que piensan.

Mavi Pastor: La literatura infantil es esencial porque el ser humano, desde tiempos inmemoriales ha transmitido sus conocimientos a modo de historias. Primero fueron orales, y estas aún continúan. Ahora también las encontramos escritas para que cada historia, con las mismas palabras, se pueda contar una y otra vez. 

Habrá quienes digan que la literatura infantil es importante para crear adultos lectores. Sin embargo, yo discrepo, pues la literatura infantil es importante per se. La literatura infantil es esencial como medio de compartir historias que lleguen a nuestras personitas y así trato de transmitirlo en mi blog

Abel Amutxategi.

Abel Amutxategi: Es difícil que alguien se convierta en un buen lector adulto sin haber tenido una buena experiencia como lector infantil. Pero, sinceramente, creo que el valor de la literatura infantil va mucho más allá de eso. En un mundo en el que la mayoría de lectores adultos reniegan de la literatura fantástica, la literatura infantil es ese reducto en el que aún puede suceder cualquier cosa. Es el país en el que somos libres. El lugar en el que aprendemos que a los dragones se les puede vencer, como decía Chesterton, pero en el que también aprendemos que todos los dragones dejan alguna herida.

La literatura infantil es también un gran modo de hablar con los niños sobre esos grandes temas que muchas veces escribimos con mayúsculas. En La increíble historia de Mara y el sol que cayó del cielo, por ejemplo, cuento la historia de una niña que debe partir en busca del sol para recuperar a su familia desaparecida. Es una historia que habla sobre la amistad, la familia, y sobre cómo alguien muy pequeño puede ser capaz de iluminar la mayor de las oscuridades. El libro ha sido una excusa para hablar con los niños sobre sus miedos y sobre lo que significa la familia para ellos. Y, por lo que me han comentado, a bastantes de ellos les ha ayudado a superar algún que otro miedo.

¿Cómo es la experiencia de tratar con los lectores más jóvenes?

Luis Compés: Generalizar esta respuesta tiene sus riesgos. Está claro que la mayoría de niños que conectan con el autor de literatura infantil producen grandes experiencias, dan muchas alegrías y satisfacciones, y se convierten en grandes amigos y admiradores. Es muy satisfactorio escribir y transmitir el trabajo literario a los niños.

También es un público complicado, muy exigente, que va a decir la verdad, sin tapujos acerca de lo que le inspira un libro infantil. No valen con ellos engaños, falsa simpatía, palabras embaucadoras… ¡No!

Tienen mucho criterio, saben lo que les gusta y lo que no, no desean ser invadidos ni convencidos de adquirir algo que no les agrada totalmente. Les gusta ser tratados con el mismo respeto, tono de voz y cortesía que a los adultos.

Luego existen casos de timidez extrema, dificultades para socializar, necesidad de llamar la atención, etc… con lo que el autor de literatura infantil tendrá que trabajar para ser, a la vez, psicólogo y buscar el resquicio que permiten esos niños para llegar a conectar.

César Mallorquí: Nunca he leído con tanta intensidad, nunca he vivido tanto los libros, como cuando era niño. En ese sentido, los niños y adolescentes son los mejores lectores del mundo. Y los más sinceros. Tratar con ellos es de lo más refrescante.

Los niños y niñas son los lectores más agradecidos que hay. @mavipastor. Clic para tuitear
Mavi Pastor.

Mavi Pastor: Los niños y niñas son los lectores más agradecidos que hay. Cuando leen mi cuento y me conocen como autora, me miran como si tuvieran enfrente una superheroína. Cuando realizo talleres y cuento Cocinando con Papá, me encanta ver cómo conectan con la historia, y el ambiente de atención plena y calma llena el espacio. Los padres se quedan boquiabiertos de ver a los pequeños tan concentrados. 

Los niños son el mejor público del mundo. Son el público más sincero y más espontáneo. @AbelAmutxategi. Clic para tuitear

Abel Amutxategi: Los niños son el mejor público del mundo. Son el público más sincero y más espontáneo. Pero, además de eso, son los lectores que se toman más en serio su trabajo de lector. Cada vez que le he pedido su opinión a un niño, se ha tomado su tiempo en contestar y se ha encargado de encontrarle a mi historia también algún pero que tal vez me resulte útil conocer. Por eso contesto siempre-siempre-siempre a todos los correos que me mandan y por eso trato de atenderlos del modo más cercano posible cada vez que presento un libro o visito algún colegio. Porque, a cambio de algo tan pequeño como una simple historia, ellos son tan generosos que siempre te ofrecen un cachito de sí mismos.

Gracias a los cuatro por vuestra participación en el blog. Con vosotros cierro este repaso por la literatura infantil y juvenil.

Ha sido un placer leer vuestro punto de vista y conocer de primera mano la opinión y experiencia de quienes formáis parte de los principios literarios de los más pequeños. Si aficionar a los niños a la lectura es difícil, mantenerlos en este mundo durante esa edad por la que hay que pasar pagando peaje, la adolescencia, es un gran mérito. Por eso, felicidades a los cuatro por vuestro trabajo.

Tú, mi querido lector, tienes a lo largo de cuatro artículos un gran abanico de opciones literarias y escritores para volver a ser niño; para reconciliarte con la lectura; ideas para invitar a tus hijos, sobrinos o vecinos a formar parte de este fabuloso club, el de la lectura.

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La literatura infantil es esencial

La literatura infantil no es importante. La literatura infantil es esencial.

La literatura es el cimiento sobre el que se sustenta el pensamiento. Clic para tuitear

Por eso, el mejor regalo que puedes recibir en el colegio es que te enseñen a leer y a escribir. Esto, dicho así, sin más, es un simple tópico, ¿verdad? Pues no. Te diré que es un gran regalo. Probablemente uno de los más importantes de tu vida, porque te hará libre. No existe mayor libertad que la expresión. Saber pensar por ti mismo, sin necesidad de adoptar las ideas de otro para exponer tu opinión, no tiene precio.

Foto tomada de El Español. Mis Michos eran los de la izquierda.

Yo no olvidaré nunca a la señorita Antoñita, la mujer alegre, risueña y muy cariñosa que con infinita paciencia me enseñó a leer. No puedo olvidar las tardes de lectura con las cartillas de Micho. Después vendrían los cuentos infantiles, más tarde los libros de Barco de Vapor, también los de Los Cinco. Pronto llegó la saga de Dollanganger de V. C. Andrews que recomiendo con auténtico fervor a todo el mundo (Flores en el ático, Semillas del ayer y Jardín sombrío) y Rebecca de Daphne du Maurier. Y así, sin darme cuenta estaba leyendo El Quijote, La Regenta y tantos y tantos clásicos.

De esta manera, utilizo aquel regalo que me hizo mi querida Antoñita, y juntando las letras que forman estas palabras elaboro frases que expresan por escrito mi pensamiento. Sin embargo, he querido traer esta semana a un experto en la materia. A una persona a quien admiro; primero, por ser capaz de vivir de la literatura — todo un sueño para mí — . Segundo, porque a través de sus libros capta la atención de los más pequeños y jóvenes invitándolos a pensar. A ser libres. Y este es el público más exigente desde mi punto de vista. También el más fiel.

La literatura te hará libre. Clic para tuitear
Foto tomada de la Editorial Tinturas.

Para elaborar este artículo, he contado con la ayuda y amabilidad de Santiago García Clairac. Escritor y publicista que ganó el Premio Cervantes Chico. Autor de la trilogía El Ejército Negro o de El principito se fue a la guerra, último libro de los más de veinte que ha escrito.

Decía en el artículo El principito para aprender a pensar que la literatura infantil y la educación van de la mano. Debe ser una ocupación de los padres, por supuesto, reforzada por los profesores en los colegios. Pero me interesa la opinión de quien de verdad sabe de este tema. Y Santiago afirma muy seguro que, el orden lógico de acercamiento a la lectura está claro, los niños deben acercarse a la lectura en los dos sitios a la vez. Es verdad que se hace más hincapié en los colegios, porque es donde más se lee. Los profesores hacen un gran trabajo, un seguimiento de las lecturas. Hay un plan lector. Además, es donde los niños aprenden a leer con lecturas obligadas que son necesarias.

Los padres somos los que tenemos que mostrar la lectura por placer.

La literatura infantil es esencial. Y nos lo demuestra Santiago con una explicación tan lógica como inteligente que ha hecho que comprenda, gracias a la conversación que hemos mantenido, por qué es un gran escritor. Santiago leyó El Principito con 9 años y en francés mientras que yo abandoné la lectura con 11, al no entender lo que quería transmitir. Pero es que, para él, éste es un libro para sentir. No hay que intentar comprender. Solo sentir, entonces te atrapa. De mayor lo podemos razonar y, por tanto, entender el gran mensaje que intenta transmitir su autor; un pacifista durante la Segunda Guerra Mundial. Pero sí, la primera vez que lo leí, no lo entendí, sin embargo, quedé atrapado, dice. Santiago consiguió sentir en varias escenas. Mientras, yo solo contemplé con bastante atención las ilustraciones, que por aquel entonces, para mí, solo eran simples dibujos.

Ahí lo tienes. Para ser una gran escritor, primero hay que ser un gran lector.

Parece que la literatura juvenil y la de adultos, son dos mundos claramente diferenciados, frente a esa falsa creencia de que los mayores leemos más que los niños. Sin embargo, ¿cuántas veces has oído decir a un adulto que no lee por falta de tiempo?

Envueltos en nuestra vorágine del día a día, perdemos ese fabuloso tiempo de lectura que tanto nos cultiva. Lo peor de todo es que nos creemos que es verdad, que no disponemos del tiempo necesario para saborear un libro. Pero no es más que una bobería, porque la lectura es como el sexo y si de verdad quieres hacerlo nunca pondrás excusas.

Entonces, ¿se lee o no se lee? Cada vez hay más ventas de libros, sin embargo, mucha es la gente que confiesa no leer. Pero y ¿los niños? ¿leen? ¿Cuál es la situación de la literatura infantil hoy?

En este sentido, Santiago es contundente, la situación actual de la literatura infantil frente a la literatura de adultos no es comparable, pero de hacerlo, está en una situación inmejorable, porque los niños leen mucho. En una encuesta de hace poco, preguntaban por la calle si los niños leen. Hay una gran mayoría que piensa que están demasiado entretenidos con maquinitas y tablets, pero nada más lejos. Y la muestra es que cada año sube la cantidad de lectores infantiles. Y esto es gracias a una labor muy bien entendida y hecha en los colegios donde se trabaja la lectura en grupo.

La situación actual de la literatura infantil es inmejorable. Santiago García Clairac. Clic para tuitear

Del mismo modo que el mejor regalo que un niño puede recibir es aprender a leer, el peor castigo es prohibirle leer. Quítale de hacer cualquier cosa, pero no la lectura.

Libro de Santiago García Clairac.

Creo que la literatura infantil se encuentra muy encasillada en un público determinado, que como he dicho, es el más exigente a la par de fiel. Si carecemos de tiempo para leer libros que consideramos de adultos, no podemos perder el poco del que disponemos en libros infantiles. Muchas veces nos equivocamos y nos perdemos grandes lecturas, aventuras o reflexiones.

Decía Ana María Matute en una entrevista de 2010 que «la literatura infantil estaba antes muy menospreciada en este país. Se le consideraba subliteratura y es todo lo contrario. Es enseñar a los niños que existe algo maravilloso que puede hacer que su vida sea doble cuando leen».

Como digo, esto ocurría hace diez años, hoy en los años 20 de nuestro siglo, para Santiago todavía se menosprecia. Cuando me preguntan qué escribo y digo que libros para niños siempre me dicen: ¿cuentos? No, yo escribo libros. Es verdad, que ahora cada vez son más los padres que leen los libros que les gustan a sus hijos. En un encuentro que hice hace poco en Cuenca asistieron madres para ver al autor de esos libros que habían leído también ellas.

No puedo evitar ante esta situación preguntar por los escritores de esta literatura. ¿Están valorados? El protagonista absoluto de este artículo, Santiago García Clairac, lo tiene claro.

Los escritores de literatura infantil son desconocidos para el público. La gente piensa que este tipo de escritor es alguien que se aburre y se cree niño, pero como no nos leen no pueden valorar. A los más conocidos sí se les valora, pero se les mira por encima del hombro. Hay autores de adultos que intentan escribir para niños y no les sale, porque no es su terreno. Igual que yo no podría escribir para adultos.

Ante esta reflexión de Santiago, yo me pregunto ¿cómo es posible no valorar a estos escritores? Gracias a ellos hemos aprendido a leer, son parte de nuestra infancia. Todo lector está en deuda con ellos, porque sus libros, aventuras, historias o fantasías han dado como resultado que hoy tú y yo seamos consumistas literarios.

Desde aquí, quiero homenajear a todos los escritores de niños para niños y adultos. Porque gracias a su espectacular trabajo, todos los que hoy leen este artículo —por supuesto, también que lo escribe—, necesitan la lectura en sus vidas. Ellos son el origen junto a los maestros que nos enseñaron a leer.

Gracias a Santiago García Clairac por el rato de charla sobre una literatura siempre presente, pero desconocida: la infantil. Por regalarme parte de su tiempo tan amablemente y dejar que me alimentara de su experiencia y conocimiento. Hablar contigo me ha dado una pátina de saber literario.

Me reafirmo: la literatura infantil es esencial.

¿Me cuentas cómo te adentraste en el mundo de la literatura?

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